bien, hace tiempo que no ponia cosas de mi en esta cosa>> *lalalala*
como sea, ayer tuve una "competicion" en el estadio de mi ciudad, era de mi colegio y bien estoy en pesimo estado físico, PÉSIMO, pero me defendí saqué medallas de bronce en las que participé, arasdra, ayer fue hellowen, y bien, yo odio esa festividad pero mi prima me obligo a ir con ella a "pedir dulces" al otro lado de mi ciudad, donde todos son tannnnn alienados que festejan hellowen disfrazados. >> Como sea, mi vida se descubrio yp or eso sigo depre... aasdrasd,
¿por que las personas son tan cerradas?
En realidad espero que disfuten de este lugar ya que creo que pueden encontrar cosas relativamente interesantes.
Sanguinario
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Título: Sanguinario
Autor: Chantrea Johari
Traductor: Zein –Anye
Fandom: JRock, Dir en grey
Pareja: Kaoru x Kyo
Clasificación: R
Summary: Tú lo amas sabiendo que él es imperfecto… y tu lado más oscuro ha admitido que hay algo profundamente hermoso en todo el dolor de Kyo y la agobiante pasión manifestada de semejante manera física.
Advertencia: Masoquismo
Notas de la Autora: Este es el primer fic de Diru que escribo. De hecho, he evitado por mucho tiempo el escribir un fic de Diru, por la “plaga”*, pero tuve un impulso. No soy una gran fangirl, por ello cualquier error con respecto al fic es mio. Sobre el Clichéd- Estoy teniendo un mal día. Demándenme. Intentaré escribir algo menos elaborado sobre ellos algún día. Estoy segura.
Notas de Traductor: Ciertamente es el primer fic que traduzco, más es un fic que me ha gustado demasiado y me pareció bien ponerlo en una página de FF en Español.
Sanguinario.
Es uno de esos malos días. Sabes cual fue el momento en el que te permitiste entrar en el departamento de Kyo. La habitación es escalofriantemente silenciosa, sin embargo sabes que así es su hogar, pero algo te aparta inmediatamente; por que aunque Kyo esté en silencio, no puede ser completamente silencioso. El silencio está resonado con fuerza, casi como un ruido que no puedes evitar que retumbe en tus oídos. Es perseverante, todo lo consume, es completamente agobiante y en el momento de cerrar la puerta detrás de ti, sientes ese sentimiento hundiéndose en tu estomago y no sabes exactamente por qué, excepto por todo el silencio.
Sientes la necesidad de alguna salida y sabes que es por el silencio, pero no admitirás el inconsciente efecto que tiene en ti por que entonces admitirías que no tienes el control de todo y eso es algo que te ha asustado desde que recuerdas. Siempre has estado orgulloso de tu autocontrol y si algo puede enviarlo por completo fuera si, es que lo llegaras a perder a él.
Aún caminas a paso ligero. Tus pies perfectamente silenciosos cruzando la alfombra. Sabes que si Kyo está aquí te oyó porque todo era completamente silencioso antes de que interrumpieras. Se siente traicionero, como profanar la privacidad de Kyo para vagabundear alrededor de su apartamento mientras él no está. Tú no sabes que el no está aquí; de hecho, fuertemente sospechas que si lo está, y en este punto, no sabes si es algo bueno o no porque aún no oíste un solo sonido de él.
Sospechaste lo que estaba pasando, pero cuando viene de Kyo, siempre tienes tus sospechas y nunca parece haber un molde para saber si estás en lo cierto o no. A veces Kyo puede ser el hombre más predecible de la tierra, para algunas cosas siempre lo es; pero para las mismas cosas, a veces puede ser salvaje e inconstante, puede probar sus límites y la de todos los demás, y eso es lo que le hace un hermoso intérprete, quizá aquello es su recurso más maravilloso y a la vez lo que le hace una completa molestia.
Asomas tu cabeza dentro la cocina sabiendo que él no estará allí. No quieres pronunciar su nombre, no sabes el por qué- excepto que lo haces y eso es lo que más te asusta. Como esperabas la cocina está vacía e impecablemente limpia, casi estéril. Sabes que es así por que tú mismo lo ayudaste a limpiarla así antes del último tour. Apenas has regresado hace un día pero sigues desconcertado por que el departamento parece deshabitado y cuando proviene de él, sólo te ocasiona un gran sentimiento de miedo.
Tuviste pesadillas cuando entraste al departamento. Es estéril y muerto como esto y casi tuviste miedo de que fuese otra pesadilla, como si al mismo tiempo también esperaras que fuese una por que al menos así despertarías. Ignoras ese deseo por que no te está ayudando en este instante, y la quietud del lugar te penetra cada vez más y más a cada momento y sabes que debes encontrar a Kyo antes de que ese silencio te vuelva loco.
Asomas tu cabeza dentro del dormitorio, pero no está allí tampoco, mas, cuando miras dentro, la escena que observas te calma casi instantáneamente. Los papeles están arrugados y tirados por el camino que Kyo algunas veces hace cuando duerme ligeramente. Estás agradecido por que al fin parece que alguien vive allí, como si el departamento no se transformase en algo abandonado en la memoria de un pasado fantasmal que no estás preparado para dejarlo marchitarse en el olvido.
La habitación maestra conecta con su propio baño, y cuando caminas dentro de la habitación de alguna manera vas a aquella puerta, como si estuvieses siendo empujado allí por alguna fuerza desconocida, pero que sentiste antes casi una docena de veces. A escasos pasos del baño finalmente oyes algo; finalmente caes en cuenta que el departamento no está en completo silencio. En vez de respirar mantienes tu respiración por un segundo, y tu cuerpo parece saber por qué aún cuando tu cerebro nunca quiso reconocerlo.
El sonido que escuchas es la respiración de Kyo: es suave, baja y no es constante; a pocos segundos hay un diminuto impulso en él, y aquello que reconoces sin duda son tus pies que te llevan cerca de donde sabes que está Kyo. Cuando finalmente tomas la puerta, (que está ligeramente abierta), la empujas lentamente y se balancea hacía adelante con un crujido que estuviste diciendo a Kyo que reparase por más de un año, pero fue algo que nunca se atendió.
Lo que ves cuando abres la puerta no te sorprende, de alguna manera te notas completamente satisfecho con ello -nunca fue y nunca realmente lo será. Kyo está sentado en el piso del baño, sin camisa y con un pantalón negro. Empieza a ponerse pálido y observa ese azulejo como si fuese a encontrar algo realmente interesante allí, pero no, por supuesto. Hay un charco de sangre en el piso y los dedos de una de las manos de Kyo están frotando su borde. No piensas que lo haya notado, es una de las primeras cosas que observas.
Su pecho esta desnudo. Líneas largas, líneas cuidadosamente definidas- hábiles músculos ahora cubiertos de grandes y sangrientas laceraciones, goteando en los riachuelos discordantes a través de cada zambullida entre el músculo, cada montaña y valle creados por huesos- pequeños ríos carmesí deslizándose dentro de afluentes antes de empapar dentro el cinturón de los pantalones de Kyo; y estás casi seguro que él no lo ha notado.
Pensabas que él ya había pasado esto, que había pasado a un punto donde todo eso era simplemente un tipo de impulso que se desencadenaba en el escenario para que las fans gritaran por ello. Pensabas que lo había superado, que él era feliz- y probablemente lo era- pero tú conocías la mente de Kyo más que la de cualquier otro, allí estaba esa sombra oscura que lo estropeaba todo el tiempo, parecía que evitaba cualquier oportunidad de que él fuese realmente feliz en cualquier periodo significante de tiempo. Sólo lo podía alargar hasta que en algún momento se rompiera.
Kyo dejó de cortarse el brazo izquierdo cuando consiguió que su tatuaje se extendiera hasta cubrir su antebrazo. No te diste cuenta al principio, no antes que te golpeara que era- en algún sentido- la afirmación silenciosa de Kyo de que ya no necesitaba aquella navaja nunca más, pero que esas acciones extremas eran todas las que lograban satisfacerlo. Cuando tuvo su nuevo tatuaje- el único en su antebrazo derecho- estabas casi seguro que eso sería todo.
Y eso te recordó que no importaba cuan bien lo conocieras, el aún podía sorprenderte.
Respiras con fuerza- profundamente- la exhalación proviene suavemente de tu garganta. Sabes que él no se dio cuenta de tu presencia, que tu podrías estar allí parado por toda una eternidad y pese a ello él no se daría cuenta que estuviste allí hasta que saliera de su trance que es casi un ritual sangriento siempre impuesto en él. Hay sangre alrededor del váter, también puedes ver que hay una usada hoja de rasurar en el piso, cerca del muslo de Kyo.
Tus pasos son cuidadosos, evadiendo la sangre del piso con facilidad por que antes solías hacerlo; era casi una vieja rutina la cual no practicabas desde hace mucho tiempo, pero que admites que no pudiste olvidar. Es como esa vieja costumbre de manejar una bicicleta, la cual parece una analogía inapropiada cuando ves a tu amante sentado en la sangre- empapado, cerca, agonizante en el piso con su mirada perdida
Te inclinas en su delante lenta y cuidadosamente, y el aún no mira arriba, y no es como si te lo esperaras. Kyo tiene un as bajo su manga, algo que tu no crees que el pueda controlar- es probable que sea completamente su subconsciente y completamente fuera de su control.
Tu mano en su mejilla acariciando su rostro suavemente. Tu mano está fría y el rostro de Kyo está insólitamente caliente. Es probable que le este dando un poco de fiebre, pero no estas excesivamente preocupado por que es natural y nunca fue peligroso antes. Kyo aún no se percató de ti y eso te esta asustando un poco porque la discrepancia de sus temperaturas es tan extrema que debería sacarlo de ese trance, pero no es así.
Te quedas allí por un largo periodo. El único sonido en la habitación es la mezcla de sus respiraciones, y finalmente recorres un poco tu mano para ponerla en su mentón, y con tu dedo pulgar empiezas a delinear delgados trazos de un lado a otro en su mejilla. Te toma un minuto hacerlo pero finalmente Kyo pestañea y sus ojos reviven una vez más. Eso te alivia de sobremanera, tanto que no puedes expresarlo en palabras.
Te mira. Sus ojos aún están aturdidos por los momentos de dolor pasados antes de que te reconociera y se forma una pasiva sonrisa de esquina a esquina sus labios. Apoya su rostro en tu caricia casi imperceptiblemente, dejando sus ojos caer cerrados y sus pestañas acariciar su mejilla por un segundo- talvez dos- antes que abriera sus ojos nuevamente y hablara.
“¿Kao-kun?” pregunta suavemente. Su voz es casi inaudible, probablemente ocasionada por los gritos que fue realizando en los conciertos los pasados días. Simplemente sonríes en respuesta a su tono de pregunta, en sus palabras, y te inclinas un poco más hacia él guiando su cabeza hacia adelante para poder depositar un beso en su frente, dejando tus labios allí más de lo necesario para permitirle sentir ese contacto en contra de su piel.
Cuando sus ojos se encontraron nuevamente, Kyo parecía casi culpable. Sabes que no es totalmente por lo que hizo, más bien por la reacción que el estaba esperando de ti. Cuando habla, suena más como un niño asustado y luce tan pequeño y frágil cuando es así, permaneciendo firme. Puedes ver sus fuertes músculos decorando su torso.
“Lo siento”, susurró su suave voz, casi como un lamento. Su respiración es suave, pero ha aumentado un poco aún desde la proximidad de tu presencia o quizá el miedo anticipado de cómo reaccionarás a esa clandestina escena con la que has tropezado, no estás completamente seguro. Su teñido cabello rubio, sus ojos oscuros mirándote con esa inocencia que sabes que perderán en cuanto ese momento termine.
Mueves tu cabeza rechazando sus palabras. “No te preocupes,” le dices suavemente. Tu mano tomando la parte trasera de su cuello, permitiendo a tus dedos trazar ociosamente algunas líneas a lo largo de su primera vértebra la cual se posesiona fuertemente en contra su piel. “Entiendo”
Y lo haces, pero a la vez no, porque realmente no comprendes, pero lo entiendes desde que él te lo dijo, desde todo lo que te confió en todos estos años. En un sentido completamente científico aprecias ese miedo catártico, entiendes que es como odiarse mucho a si mismo por razones que no son completamente identificables. Pero no lo sientes así y tampoco estás seguro de algún día podrás, o al menos no hasta tal punto de saber con qué Kyo fue invadido toda su vida, pero hay algo perfectamente entendible- estás conectado con Kyo, por eso una parte tuya entiende.
Pensaste que deberías estar decepcionado por encontrarlo así después de haber estacado mucho de tu felicidad en el hecho que Kyo fuese mejor, que fuese feliz. Deberías pensar que tendrías miedo, preocupación o depresión de ver esta macabra y familiar escena- pero sientes este sentimiento arrastrarse a la normalidad, al retroceso y satisfacción. Él ve eso en tus ojos. Estás seguro que debió por que inclina un poco su cabeza y tú lo jalas para rodear tus brazos a su alrededor. No protesta en absoluto.
No lo regañas- no puedes- por que una parte distante tuya entiende que lo que necesita es esto, por alguna razón, que ese pequeño momento de autodestrucción es todo lo que lo mantiene lejos de perderse por completo. Nunca podrías perdonarte a ti mismo si tu egoísmo fuese el causante de que todo esto pasara. Así que en vez de discutir lo besas profunda y completamente en los labios, porque lo amas aún cuando él es imperfecto… y tu parte más oscura ha admitido que hay algo profundamente hermoso en todo el dolor de Kyo y en la agobiante pasión manifestada de semejante manera física- es lo que ha trascendido a miles de fans, lo que los hace llorar, lo que les da ese fuerte sentimiento en el pecho, como si ellos estuvieran a punto de asfixiarse por la intensidad él que puede transferir desde su pequeño cuerpo para que todo el mundo lo vea.
Sus labios son suaves y flexibles, como si siempre fuesen a estar debajo los tuyos. Hay algo en la batalla de dominio entre ambos- siempre la hay, por que aún una parte de Kyo no está preparada para admitir que así es como se someterá, como intentará dominar. Aún en el baño que está vacío todo se cubre de una lluvia carmesí de emociones demasiado intensas para que Kyo las mantenga dentro.
Y aparte de ti todo queda en silencio nuevamente, sólo tu respiración y la de Kyo mantienen a la habitación alejada de esa perseverante niebla de silencio que te había desconcertado en un principio cuando entraste en el departamento.
Y cuando miras abajo, a tus manos, te das cuenta que ellas están ahora cubiertas de la sangre de Kyo, y una parte tuya está segura que debería haber algo profundamente significante en ello, pero ese pensamiento se esfuma antes de que pudieses asirlo.
END
Notas: Como sabrán algunos, las traducciones no pueden ser enteramente fieles a la versión original, para mantener cierto sentido y contenido estético he tenido que cambiar algunas oraciones que servirían mejor de conectores o algunas palabras que se ajustaban mejor al contexto. En general creo que las ideas principales y el sentido de las oraciones se mantienen después de todo eso es una traducción. Otra cosa es que la escritora (y dentro del mismísimo Inglés) usaba muchas veces el “and” o “y” pese a que no iban del todo bien con la historia, está claro que no los mantuve fielmente pero sé que aún hay muchos de ellos. Cualquier observación con respecto a esto pueden comunicarse conmigo que será un placer corregir los errores posibles de traducción.
* Plaga: Estoy casi segura que se refiere a un moda que debió aparecer. Algo así como una moda de escribir de Diru o de la pareja y que ella no quería formar parte, pero para que vean por motivos extraños me gustó su Fic (?)
Autor: Chantrea Johari
Traductor: Zein –Anye
Fandom: JRock, Dir en grey
Pareja: Kaoru x Kyo
Clasificación: R
Summary: Tú lo amas sabiendo que él es imperfecto… y tu lado más oscuro ha admitido que hay algo profundamente hermoso en todo el dolor de Kyo y la agobiante pasión manifestada de semejante manera física.
Advertencia: Masoquismo
Notas de la Autora: Este es el primer fic de Diru que escribo. De hecho, he evitado por mucho tiempo el escribir un fic de Diru, por la “plaga”*, pero tuve un impulso. No soy una gran fangirl, por ello cualquier error con respecto al fic es mio. Sobre el Clichéd- Estoy teniendo un mal día. Demándenme. Intentaré escribir algo menos elaborado sobre ellos algún día. Estoy segura.
Notas de Traductor: Ciertamente es el primer fic que traduzco, más es un fic que me ha gustado demasiado y me pareció bien ponerlo en una página de FF en Español.
Sanguinario.
Es uno de esos malos días. Sabes cual fue el momento en el que te permitiste entrar en el departamento de Kyo. La habitación es escalofriantemente silenciosa, sin embargo sabes que así es su hogar, pero algo te aparta inmediatamente; por que aunque Kyo esté en silencio, no puede ser completamente silencioso. El silencio está resonado con fuerza, casi como un ruido que no puedes evitar que retumbe en tus oídos. Es perseverante, todo lo consume, es completamente agobiante y en el momento de cerrar la puerta detrás de ti, sientes ese sentimiento hundiéndose en tu estomago y no sabes exactamente por qué, excepto por todo el silencio.
Sientes la necesidad de alguna salida y sabes que es por el silencio, pero no admitirás el inconsciente efecto que tiene en ti por que entonces admitirías que no tienes el control de todo y eso es algo que te ha asustado desde que recuerdas. Siempre has estado orgulloso de tu autocontrol y si algo puede enviarlo por completo fuera si, es que lo llegaras a perder a él.
Aún caminas a paso ligero. Tus pies perfectamente silenciosos cruzando la alfombra. Sabes que si Kyo está aquí te oyó porque todo era completamente silencioso antes de que interrumpieras. Se siente traicionero, como profanar la privacidad de Kyo para vagabundear alrededor de su apartamento mientras él no está. Tú no sabes que el no está aquí; de hecho, fuertemente sospechas que si lo está, y en este punto, no sabes si es algo bueno o no porque aún no oíste un solo sonido de él.
Sospechaste lo que estaba pasando, pero cuando viene de Kyo, siempre tienes tus sospechas y nunca parece haber un molde para saber si estás en lo cierto o no. A veces Kyo puede ser el hombre más predecible de la tierra, para algunas cosas siempre lo es; pero para las mismas cosas, a veces puede ser salvaje e inconstante, puede probar sus límites y la de todos los demás, y eso es lo que le hace un hermoso intérprete, quizá aquello es su recurso más maravilloso y a la vez lo que le hace una completa molestia.
Asomas tu cabeza dentro la cocina sabiendo que él no estará allí. No quieres pronunciar su nombre, no sabes el por qué- excepto que lo haces y eso es lo que más te asusta. Como esperabas la cocina está vacía e impecablemente limpia, casi estéril. Sabes que es así por que tú mismo lo ayudaste a limpiarla así antes del último tour. Apenas has regresado hace un día pero sigues desconcertado por que el departamento parece deshabitado y cuando proviene de él, sólo te ocasiona un gran sentimiento de miedo.
Tuviste pesadillas cuando entraste al departamento. Es estéril y muerto como esto y casi tuviste miedo de que fuese otra pesadilla, como si al mismo tiempo también esperaras que fuese una por que al menos así despertarías. Ignoras ese deseo por que no te está ayudando en este instante, y la quietud del lugar te penetra cada vez más y más a cada momento y sabes que debes encontrar a Kyo antes de que ese silencio te vuelva loco.
Asomas tu cabeza dentro del dormitorio, pero no está allí tampoco, mas, cuando miras dentro, la escena que observas te calma casi instantáneamente. Los papeles están arrugados y tirados por el camino que Kyo algunas veces hace cuando duerme ligeramente. Estás agradecido por que al fin parece que alguien vive allí, como si el departamento no se transformase en algo abandonado en la memoria de un pasado fantasmal que no estás preparado para dejarlo marchitarse en el olvido.
La habitación maestra conecta con su propio baño, y cuando caminas dentro de la habitación de alguna manera vas a aquella puerta, como si estuvieses siendo empujado allí por alguna fuerza desconocida, pero que sentiste antes casi una docena de veces. A escasos pasos del baño finalmente oyes algo; finalmente caes en cuenta que el departamento no está en completo silencio. En vez de respirar mantienes tu respiración por un segundo, y tu cuerpo parece saber por qué aún cuando tu cerebro nunca quiso reconocerlo.
El sonido que escuchas es la respiración de Kyo: es suave, baja y no es constante; a pocos segundos hay un diminuto impulso en él, y aquello que reconoces sin duda son tus pies que te llevan cerca de donde sabes que está Kyo. Cuando finalmente tomas la puerta, (que está ligeramente abierta), la empujas lentamente y se balancea hacía adelante con un crujido que estuviste diciendo a Kyo que reparase por más de un año, pero fue algo que nunca se atendió.
Lo que ves cuando abres la puerta no te sorprende, de alguna manera te notas completamente satisfecho con ello -nunca fue y nunca realmente lo será. Kyo está sentado en el piso del baño, sin camisa y con un pantalón negro. Empieza a ponerse pálido y observa ese azulejo como si fuese a encontrar algo realmente interesante allí, pero no, por supuesto. Hay un charco de sangre en el piso y los dedos de una de las manos de Kyo están frotando su borde. No piensas que lo haya notado, es una de las primeras cosas que observas.
Su pecho esta desnudo. Líneas largas, líneas cuidadosamente definidas- hábiles músculos ahora cubiertos de grandes y sangrientas laceraciones, goteando en los riachuelos discordantes a través de cada zambullida entre el músculo, cada montaña y valle creados por huesos- pequeños ríos carmesí deslizándose dentro de afluentes antes de empapar dentro el cinturón de los pantalones de Kyo; y estás casi seguro que él no lo ha notado.
Pensabas que él ya había pasado esto, que había pasado a un punto donde todo eso era simplemente un tipo de impulso que se desencadenaba en el escenario para que las fans gritaran por ello. Pensabas que lo había superado, que él era feliz- y probablemente lo era- pero tú conocías la mente de Kyo más que la de cualquier otro, allí estaba esa sombra oscura que lo estropeaba todo el tiempo, parecía que evitaba cualquier oportunidad de que él fuese realmente feliz en cualquier periodo significante de tiempo. Sólo lo podía alargar hasta que en algún momento se rompiera.
Kyo dejó de cortarse el brazo izquierdo cuando consiguió que su tatuaje se extendiera hasta cubrir su antebrazo. No te diste cuenta al principio, no antes que te golpeara que era- en algún sentido- la afirmación silenciosa de Kyo de que ya no necesitaba aquella navaja nunca más, pero que esas acciones extremas eran todas las que lograban satisfacerlo. Cuando tuvo su nuevo tatuaje- el único en su antebrazo derecho- estabas casi seguro que eso sería todo.
Y eso te recordó que no importaba cuan bien lo conocieras, el aún podía sorprenderte.
Respiras con fuerza- profundamente- la exhalación proviene suavemente de tu garganta. Sabes que él no se dio cuenta de tu presencia, que tu podrías estar allí parado por toda una eternidad y pese a ello él no se daría cuenta que estuviste allí hasta que saliera de su trance que es casi un ritual sangriento siempre impuesto en él. Hay sangre alrededor del váter, también puedes ver que hay una usada hoja de rasurar en el piso, cerca del muslo de Kyo.
Tus pasos son cuidadosos, evadiendo la sangre del piso con facilidad por que antes solías hacerlo; era casi una vieja rutina la cual no practicabas desde hace mucho tiempo, pero que admites que no pudiste olvidar. Es como esa vieja costumbre de manejar una bicicleta, la cual parece una analogía inapropiada cuando ves a tu amante sentado en la sangre- empapado, cerca, agonizante en el piso con su mirada perdida
Te inclinas en su delante lenta y cuidadosamente, y el aún no mira arriba, y no es como si te lo esperaras. Kyo tiene un as bajo su manga, algo que tu no crees que el pueda controlar- es probable que sea completamente su subconsciente y completamente fuera de su control.
Tu mano en su mejilla acariciando su rostro suavemente. Tu mano está fría y el rostro de Kyo está insólitamente caliente. Es probable que le este dando un poco de fiebre, pero no estas excesivamente preocupado por que es natural y nunca fue peligroso antes. Kyo aún no se percató de ti y eso te esta asustando un poco porque la discrepancia de sus temperaturas es tan extrema que debería sacarlo de ese trance, pero no es así.
Te quedas allí por un largo periodo. El único sonido en la habitación es la mezcla de sus respiraciones, y finalmente recorres un poco tu mano para ponerla en su mentón, y con tu dedo pulgar empiezas a delinear delgados trazos de un lado a otro en su mejilla. Te toma un minuto hacerlo pero finalmente Kyo pestañea y sus ojos reviven una vez más. Eso te alivia de sobremanera, tanto que no puedes expresarlo en palabras.
Te mira. Sus ojos aún están aturdidos por los momentos de dolor pasados antes de que te reconociera y se forma una pasiva sonrisa de esquina a esquina sus labios. Apoya su rostro en tu caricia casi imperceptiblemente, dejando sus ojos caer cerrados y sus pestañas acariciar su mejilla por un segundo- talvez dos- antes que abriera sus ojos nuevamente y hablara.
“¿Kao-kun?” pregunta suavemente. Su voz es casi inaudible, probablemente ocasionada por los gritos que fue realizando en los conciertos los pasados días. Simplemente sonríes en respuesta a su tono de pregunta, en sus palabras, y te inclinas un poco más hacia él guiando su cabeza hacia adelante para poder depositar un beso en su frente, dejando tus labios allí más de lo necesario para permitirle sentir ese contacto en contra de su piel.
Cuando sus ojos se encontraron nuevamente, Kyo parecía casi culpable. Sabes que no es totalmente por lo que hizo, más bien por la reacción que el estaba esperando de ti. Cuando habla, suena más como un niño asustado y luce tan pequeño y frágil cuando es así, permaneciendo firme. Puedes ver sus fuertes músculos decorando su torso.
“Lo siento”, susurró su suave voz, casi como un lamento. Su respiración es suave, pero ha aumentado un poco aún desde la proximidad de tu presencia o quizá el miedo anticipado de cómo reaccionarás a esa clandestina escena con la que has tropezado, no estás completamente seguro. Su teñido cabello rubio, sus ojos oscuros mirándote con esa inocencia que sabes que perderán en cuanto ese momento termine.
Mueves tu cabeza rechazando sus palabras. “No te preocupes,” le dices suavemente. Tu mano tomando la parte trasera de su cuello, permitiendo a tus dedos trazar ociosamente algunas líneas a lo largo de su primera vértebra la cual se posesiona fuertemente en contra su piel. “Entiendo”
Y lo haces, pero a la vez no, porque realmente no comprendes, pero lo entiendes desde que él te lo dijo, desde todo lo que te confió en todos estos años. En un sentido completamente científico aprecias ese miedo catártico, entiendes que es como odiarse mucho a si mismo por razones que no son completamente identificables. Pero no lo sientes así y tampoco estás seguro de algún día podrás, o al menos no hasta tal punto de saber con qué Kyo fue invadido toda su vida, pero hay algo perfectamente entendible- estás conectado con Kyo, por eso una parte tuya entiende.
Pensaste que deberías estar decepcionado por encontrarlo así después de haber estacado mucho de tu felicidad en el hecho que Kyo fuese mejor, que fuese feliz. Deberías pensar que tendrías miedo, preocupación o depresión de ver esta macabra y familiar escena- pero sientes este sentimiento arrastrarse a la normalidad, al retroceso y satisfacción. Él ve eso en tus ojos. Estás seguro que debió por que inclina un poco su cabeza y tú lo jalas para rodear tus brazos a su alrededor. No protesta en absoluto.
No lo regañas- no puedes- por que una parte distante tuya entiende que lo que necesita es esto, por alguna razón, que ese pequeño momento de autodestrucción es todo lo que lo mantiene lejos de perderse por completo. Nunca podrías perdonarte a ti mismo si tu egoísmo fuese el causante de que todo esto pasara. Así que en vez de discutir lo besas profunda y completamente en los labios, porque lo amas aún cuando él es imperfecto… y tu parte más oscura ha admitido que hay algo profundamente hermoso en todo el dolor de Kyo y en la agobiante pasión manifestada de semejante manera física- es lo que ha trascendido a miles de fans, lo que los hace llorar, lo que les da ese fuerte sentimiento en el pecho, como si ellos estuvieran a punto de asfixiarse por la intensidad él que puede transferir desde su pequeño cuerpo para que todo el mundo lo vea.
Sus labios son suaves y flexibles, como si siempre fuesen a estar debajo los tuyos. Hay algo en la batalla de dominio entre ambos- siempre la hay, por que aún una parte de Kyo no está preparada para admitir que así es como se someterá, como intentará dominar. Aún en el baño que está vacío todo se cubre de una lluvia carmesí de emociones demasiado intensas para que Kyo las mantenga dentro.
Y aparte de ti todo queda en silencio nuevamente, sólo tu respiración y la de Kyo mantienen a la habitación alejada de esa perseverante niebla de silencio que te había desconcertado en un principio cuando entraste en el departamento.
Y cuando miras abajo, a tus manos, te das cuenta que ellas están ahora cubiertas de la sangre de Kyo, y una parte tuya está segura que debería haber algo profundamente significante en ello, pero ese pensamiento se esfuma antes de que pudieses asirlo.
END
Notas: Como sabrán algunos, las traducciones no pueden ser enteramente fieles a la versión original, para mantener cierto sentido y contenido estético he tenido que cambiar algunas oraciones que servirían mejor de conectores o algunas palabras que se ajustaban mejor al contexto. En general creo que las ideas principales y el sentido de las oraciones se mantienen después de todo eso es una traducción. Otra cosa es que la escritora (y dentro del mismísimo Inglés) usaba muchas veces el “and” o “y” pese a que no iban del todo bien con la historia, está claro que no los mantuve fielmente pero sé que aún hay muchos de ellos. Cualquier observación con respecto a esto pueden comunicarse conmigo que será un placer corregir los errores posibles de traducción.
* Plaga: Estoy casi segura que se refiere a un moda que debió aparecer. Algo así como una moda de escribir de Diru o de la pareja y que ella no quería formar parte, pero para que vean por motivos extraños me gustó su Fic (?)




















